[RELATO] THE RAVEN Ep.I

¡Saludos Invocadores! Hoy os traigo en primer episodio de “The Raven”. He de advertir que este relato está lleno de violencia y crudeza. Como dije en “DESARROLLO DE MIS RELATOS” esta “Saga” está estrechamente enlazada con Noxus y conforme RIOT haga actualizaciones de personajes y lore, se escribirán más capítulos, de momento estará solo este publicado. Solo quiero decir, como dije antes, estos relatos son un poco fuertecillos ya que quiero mostrar el lado más oscuro y depravado de Noxus y su argumento estará lleno de crudeza y violencia explícita. Espero que os guste y decidme en qué puedo mejorar por la caja de comentarios. --- --- **THE RAVEN Episodio I: El Camino de Fuego** Camino por las oscuras y tenebrosas calles del lugar que me maldijo en busca de cacería. Esta es mi historia… En el pasado, yo era un virtuoso caballero de Piltover, un aventurero e historiador que descubrió un auténtico tesoro en los profundos bosques de Ionia. Con el tiempo fui conociendo más y más sobre una raza llamada los Vastaya, seres mágicos y sabios que viven en perfecta sincronía con la naturaleza. Fue ahí cuando me enamoré de una hermosa mujer Vastaya, tal amor era tan poderoso que mis deseos sobre ella ignoraban la moral de las relaciones inter-especie. Por caprichos del destino, quiso que el amor de mi vida y yo fuésemos solo amigos, ella era una gran compañera de confianza y una perfecta herramienta para mis investigaciones sobre su raza. Ella me narró las creencias y costumbres que ellos tienen pero se notaba que en ella había cosas muy limitadas, como que no sabía de qué tribu procedía y pertenecía. Con el paso de días y semanas aquel compañerismo se convirtió en leal amistad y más tarde, en una noche de confesiones y sentimientos, amor y pasión lujuriosa. Lo único que ahora recuerdo de ella desgraciadamente es solo su hermosa sonrisa que inspira confianza. Un buen día, una armada entera desembarcó en las costas de Ia isla, matando a todo aquel que se interpusiera en su camino. Crueles y sádicos soldados entrenados sólo para matar y morir en batalla, con armaduras negras y capas rojas, se adentraban en los bosques y con sus hachas y maquinarias de guerra, quemaron gran parte de los bosques hasta encontrarme a mí. Mientras me llevaban amordazado en un navío de guerra, vi como un aeroplano liberaba una carga que dejó una nube verdosa llena de fuego con forma de hongo. ¿Un arma tecnoquímica? Al despertar en la prisión noxiana, vi a un hombre y una mujer. El hombre tenía unos rasgos algo familiares y llamaba a su mascota con un elegante nombre de mujer aristócrata. La mujer se notaba que era una hechicera que manipulaba las artes oscuras, con una larga capa y un hipnótico cetro. Ambos me hicieron preguntas mientras los verdugos me quemaban con ácidos y la hechicera usaba cualquier tipo de encantamiento para sonsacarme la información. Recuerdo que el hombre del cuervo dijo: _“Los de mi raza prefieren morir antes que confesar pero el corazón de los hombres como tú es más fácil de manipular. ¡Dinos dónde está la hechicera de Ionia y te perdonaremos la vida!”_ No sé a qué se refería pero mi alma sabía perfectamente que era lo que decía. Me armé con el valor suficiente para negar todas sus preguntas, total, voy a morir igual pero me llevaré lo que quieren de mí conmigo al foso común. Pasaron los días y los gritos de las celdas vecinas me impiden dormir, solo veo como los verdugos caminan por los apestosos pasillos llenos de ratas y cucarachas riéndose y jactando de cuáles son los horrendos hechos que cometieron y cometerán. Pero a mí me tocaba lo peor: tortura psicológica por parte de aquella maldita bruja y el hombre del cuervo que lo llamaban bajo el sobre nombre del “Canciller”. Siguieron pasando los días y me trajeron por fin alimento, pero era solo carne, no carne normal y corriente… Eran los cuerpos sin vida de dos mujeres Vastaya y a juzgar por sus apariencias aviarias, eran dos hermanas, unas gemelas de la tribu Lhotlan. Sus capas eran de plumas negras al igual que sus vestidos rotos y ensangrentados, no hace falta ser forense para saber que los miserables verdugos noxianos las habían violado brutalmente y luego torturado hasta la muerte. ¿Me dieron como alimento los cadáveres de unas pobres arpías? El hambre y el instinto de supervivencia superaban cada vez mi férrea moral hasta terminar, por desesperación, en desgarrar sus pieles frías a bocados y nutrirme con sus inocentes carnes, profanadas cruelmente. Por lo menos el devorarlas, será considerado una forma misericordiosa de entierro. El invierno se acerca… En una fría noche, sólo recuerdos de dolor invaden mi mente e imbuyen mi alma en un gran sentimiento de ira determinada. Pronto sentí como mis manos ardían hasta desprender una especie de aura flamígera, como si mis manos emanasen fuego. Mi rabia, estaba tan concentrada al ver como los verdugos humillaban a sus víctimas, como los gusanos noxianos se deleitaban con la guerra haciendo de esta un cruel negocio donde solo se derramaba sangre. Como los hombres eran desollados vivos y las mujeres violadas por verdugos y bestias… Como los gritos de dolor y terror, borraban lo que quedaban de mis buenos recuerdos… Como las víctimas que quedaban inútiles eran asesinados fríamente y luego sus cadáveres servidos como comida para los demás prisioneros de guerra como yo… Como para colmo aquella bella sonrisa era borrada de mi mente hasta el punto de olvidar el nombre de aquella mujer a la que amé… La ira… dominaba mi espíritu. Solo los pensamientos de soledad eran criminales de por sí. La experiencia es terrible e incapacitante y el dolor más que físico iba más allá de la Fé, sintiéndome abandonado por Dios. Pero como dije antes, la ira dominaba mi espíritu… Cosí una máscara de cuero, hecho con las pieles de los cadáveres de la celda y me vestí con las capas emplumadas de aquellas pobres mujeres Vastaya y procedí a esperar a mis captores en silencio… Cuando llegaron para llevarme hacia el “Canciller” y la bruja, apuñalé a los verdugos con unos puñales tallados con las costillas de las chicas y emprendí mi huída. Matando con frialdad a todo aquel guardia que custodiaba cada pasillo. Salí de aquel palacio maldito en una noche de luna llena y me perseguían una jauría de perros, lobos y huargos a los que mataba enseguida con un rifle-bayoneta que le robé a uno de los centinelas que despaché. Al llegar a uno de los rincones para refugiarme de los numerosos guardias que me perseguían, me encontré cara a cara con un hombre encapuchado. Vestía con una capa azulada llena de cuchillos más el enorme machete que tenía atado a su brazo derecho. Seguí con mi huida pero fue inútil, aquel encapuchado sorteaba cualquier tipo de obstáculo hasta llegar a un callejón sin salida, solo pude usar lo que quedaba de plomo para intentar abatirlo a tiros pero este los contrarrestaba con unas especies de dagas que se transformaban en discos afilados que lanzaba y volvían a él. Después de gastar el plomo, no me quedó otra que forcejear con aquel tipo mientras se escuchaba de fondo a los perros y los guardias. Al vernos exhaustos nos detuvimos cayendo de un derechazo mutuo y el encapuchado sonrió. -Tienes valor como para escapar de allí y seguir con vida. Dime… ¿Quién eres? Te perdonaré la vida si me respondes. A lo que contesté: -Mi nombre no es importante pero lo que voy a hacer si… El encapuchado sonrió de nuevo y dijo: -¡Penoso! Haz lo que quieras con lo que queda de tu miserable vida. Trepó y empezó a saltar por los edificios hasta que su silueta desapareció en le noche. Procedí a continuar la huída hasta también desaparecer en la oscuridad de la noche. Con esto concluyo que… _“En mi camino de fuego, he sufrido torturas inimaginables, de dolor infernal, pero ahora encontré un nuevo propósito en mi vida. Mi corazón de hielo y mi oscura alma llena de furia es el reflejo de todo lo que sufrí. La Revolución solo acaba de empezar.”_ https://i.imgur.com/QBFH6YG.jpg
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